Fundación Jorge Luis Borges
Juana Neira Malo
Luego de que permanecimos parados en el aeropuerto de Montevideo durante largas horas, se canceló el vuelo que nos llevaría a Buenos Aires… Tomamos el Buquebus, llegamos luego de tres horas.
Buenos Aires brilla con su luz intensa y nos acoge la brisa cálida del Río de la Plata.
Siempre quise conocer la casa de Borges, y está vez lo hicimos: llegamos a la Fundación creada por María Kodama su pareja.
Nos paramos frente a la puerta de la calle Anchorena 1660, tocamos al timbre, una chica joven nos recibió, pasamos a la primera sala en la que nos encontramos con algunos objetos que pertenecieron a Borges, sus gustos, sus preferencias.
Sus apuntes, sus bastones, regalos, condecoraciones, fotografías familiares, manuscritos, sus primeras poesías.
Los personajes que habitaron sus libros, laberintos, ilustraciones de grandes pintores de su país y el mundo.
Salimos a un patio pegado a la casa en la que vivió Borges con su familia, pudimos ver la ventana desde donde escribió “Las ruinas circulares”.
Acercarse al mundo de Borges, a sus textos, a sus paisajes, a sus cosas, un regalo maravilloso…
Siempre debemos regresar a sus libros para develar la fantasía y la ficción, su oficio eterno de un erudito de la palabra…


Acerca de la autora y presentadora: