“Cartas a un joven novelista” de Mario Vargas Llosa

El Premio Nobel de Literatura 2010, publicó hace pocos meses éste libro, en el que recurre a la figura epsitolar para escribir sobre el arte de narrar. Una revelación a través de la cual nos lleva a una deliciosa lectura.

Este libro está compuesto por varios capítulos:

“Una discreta autobiografía”

“Parábola de la solitaria”

“El catoblepas”

“El poder de la persuasión”

“El estilo”

“El narrador. El Espacio”

“El tiempo”

“El nivel de la realidad”

“Las mudas y el salto cualitativo”

Entre otros muy interesantes en los que podemos encontrar secretos, dudas, reflexiones, referencias a distintas novelas de la Literatura mundial. Y la relación  de los escritores con su imaginación y la realidad.

Vargas Llosa, a través de su oficio de gran narrador, hace una reflexión sobre la realidad y la ficción. La verosimilitud, fundamental en el momento de escribir una novela, que la maestría de un buen novelista, está en convencer al lector que esa historia que está contando es verdad.

Cito alguno de los pasajes de ésta hermosa obra:

“Detrás de esas aventuras ficticias que encienden la imaginación de los lectores y los conmueven, hay no sólo intuición, fantasía, invención y una pizca de locura, sino también terquedad, disciplina, organización, estrategia, trampas y silencios, y una urdimbre compleja que levanta y sostiene en vilo la ficción. Éste no es un manual para aprender a escribir, algo que los verdaderos escritores aprenden por sí mismos. Es un ensayo sobre la manera como nacen y se escriben las novelas, según mi experiencia personal, que no tiene por qué ser idéntica ni siquiera parecida a la de otros novelistas. Se trata pues, de un libro muy personal y, en cierto modo, de una discreta autobiografía.”

Leerle a Vargas Llosa siempre es una aventura maravillosa.

Juana Neira Malo